Explosión en Beirut: un barco abandonado, un depósito con nitrato de amonio y la desidia, la combinación fatal de la tragedia

Como primera causa aparece dramáticamente la negligencia judicial de un estado fallido, con un barco con bandera moldava abandonado en 2013 en el puerto de Beirut por sus dueños.

Mundo 17 de marzo de 2020
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Veinticuatro horas después de una explosión de nitrato de amonio que como un cataclismo se extendió desde el puerto a toda la ciudad, Beirut comenzó a contar sus muertos y a despertarse frente al horror de un tragedia que se repite a lo largo de su historia. Una destrucción de un film de ciencia ficción, que ha dejado al menos 113 muertos, 5000 heridos, centenares de desaparecidos, 300.000 personas sin casa. Familias que buscan los suyos, que intentan acercarse al puerto donde sabían que estaban la última vez que los contactaron y hoy es un escenario de bomba atómica. Pero como primera causa de esta explosión aparece dramáticamente la negligencia judicial de un “estado fallido”, con un barco con bandera moldava abandonado en el 2013 en el puerto de Beirut por sus dueños, con más de 2.700 toneladas de nitrato de amonio en sus bodegas, que se dirigía desde Georgia a Mozambique y fue incautado por las autoridades libanesas, tras una inspección.

Badri Daher, director general de la aduana libanesa, explotó en cólera. Había alertado en “al menos seis ocasiones a la justicia“ el peligro que representaba el stock de más de 2.700 toneladas de nitrato de amonio en el puerto. Nadie lo escuchó, según contó en una entrevista con el diario franco libanés L´Orient Le Jour. La deflagración se escuchó hasta en Larnaka, en la isla de Chipre, a 200 kilómetros cruzando el Mediterráneo.

Usado para fertilizantes y para explosivos, esta carga de nitrato de amonio había llegado al puerto de Beirut en el 2013, en el barco de cargo Rhosus, con pabellón moldavo. Había hecho una escala en el 2013 por problemas técnicos, cuando se dirigía de Georgia a Mozambique, con el nitrato de amonio en su bodega. Una inspección le impidió seguir y los propietarios lo abandonaron en el puerto.“A causa del riesgo que significaba mantener este nitrato de amonio a borde de un navío, las autoridades portuarias descargaron la carga en un depósito del puerto”, explicó el jefe de la aduana al diario libanés en francés.

“La descarga fue hecha por una decisión de la justicia. Estaba stockeados en el hangar número 12 del puerto de Beirut. A su lado había un depósito de fuegos de artificio, al lado del nitrato que explotó”, contó.

“Nosotros alertamos a la justicia seis veces, entre el 2014 y hasta ahora, de la necesidad de reexportar esta mercadería fuera del país. Pero la justicia no nos escuchó” explicó el director de aduanas libanés. ”No es una cuestión vinculada a la Aduana. Esta mercadería estaba stockeada en un hangar del puerto de Beirut. Ellos son dirigidos y explotados por la dirección del puerto. Y esta dirección está bajo la tutela del ministerio de trabajo”, explicó Badri Daher.

 

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